6 de octubre de 2011

VIVIR


Un minuto para el silencio innato de nuestra alma que se encuentra aprisionada por aquello que desea olvidar y dejar de lado mientras yo aquí esperando el día en que vuelvas y estés a mi lado.

Vivir caminar a orillas del rio, de la montaña lúgubre que nos indica el recorrido de las mañanas del cansancio del silencio por escapar del sonido intranquilo de la naturaleza.

De vidas pasajeras de sueños inconclusos por el mal tiempo, de estrellas que nos miran y de reojo desaparecen y se van para nunca más volver.

De la llamada inesperada, del mensaje que callejero llega deseándote una buena vida, de aquellos recuerdos que quedaron esparcidos en la nada tomando vuelo.

De todo aquello que es nuestro único y siempre, de lo que alguna vez fue tuyo pero que inesperadamente se fue, pero algo mejor tuvo que haber llegado.

Por los días que quedan por escribir, de las historias anécdotas pasajeras, hoy al contemplar el sol desde otro ángulo recordé aquello por que dar la vida y volví a vivir.