No midas el refugio de mi alma,
De la soledad que está impregnada
En cada una de estas 4 paredes,
No me mires y calla,
Guarda silencio,
Por un segundo guarda silencio.
No me pidas que cambie,
Ni tu palabra será mía,
Y mis palabras no podrán
Ni siquiera tocar,
El dulce color de tu cuerpo.
Vete lejos y no me mires,
Que desprecio tus ojos,
Aquel azul cielo que reflejan
Se quedaron, y ahora son negros
Del dolor y la desdicha de aquellos.
Quédate en silencio,
No me mires y vete lejos,
Que aquel refugio será mio,
Como siempre lo ha sido,
El refugio de mi alma.
26 de septiembre de 2010
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